No me vengas con historias

El filósofo alemán Hans-Georg Gadamer, en
su libro El estado oculto de la salud,
manifiesta que el médico tradicional, por llamarlo de alguna manera, cultivaba
el arte de escuchar frente a sus pacientes.

Por lo general, la persona que acudía a un
consultorio llevaba una carga emotiva muy grande, y necesitaba relatar los
pormenores de su dolencia, ya sea que éstos tuviesen o no relación directa con
su enfermedad.

En efecto, en cualquier dolencia había una carga
emotiva, psicológica, y hasta artística o espiritual que debía tenerse en
cuenta. Sigue leyendo